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CORREOS RECURRE A CRÉDITOS POR VALOR DE 1.038 M DE € PARA PALIAR LA GRAVE SITUACIÓN FINANCIERA PROVOCADA POR LA MALA GESTIÓN DE LA COMPAÑÍA
PARA CCOO Y UGT, EL PROYECTO DE SERRANO HA FRACASADO Y EL GOBIERNO DEBE TOMAR MEDIDAS PARA GARANTIZAR EL FUTURO DE CORREOS

Correos ha solicitado créditos con varias entidades financieras por valor de 433 millones de € (325 millones de € a tres años con Kutxabank y otro de 108 millones a un año con CaixaBank) para enjuagar sus cuentas públicas y garantizar su estabilidad económica muy mermada desde hace varios años por la indolente gestión llevada a cabo por el actual presidente de la compañía. El año pasado Correos también suscribió un préstamo con CaixaBank de 605 millones de €. En apenas dos años, la asfixia económica que vive Correos ha obligado a la empresa a recurrir a financiación bancaria suscribiendo créditos por un valor total de 1.038 millones de euros para garantizar su estabilidad financiera, mientras el gobierno mira para otro lado, desentendiéndose del servicio postal público, sin inversiones y asignando una insuficiente financiación al SPU en los PGE para el próximo año, igual que hizo el año pasado, obviando la grave situación económica de la empresa pública.

Es evidente que algo se está haciendo muy mal en Correos (la Covid-19 no lo puede justificar todo) y el Gobierno debería tomar buena nota de ello, porque los resultados económicos y de calidad de los últimos ejercicios demuestran un claro deterioro del servicio postal y de la cuenta de resultados. Es difícil explicar porqué la empresa cuenta con una cuota de mercado en la paquetería del 65%, seguida a mucha distancia por otros operadores (Seur y MWR con cerca de un 8% de cuota cada uno) y con el 96% de las cartas, según el Panel de Hogares de la CNMC del primer semestre de 2021 -publicado el 19 de noviembre-, y que a la vez haya tenido en los últimos ejercicios unos resultados económicos tan negativos, esperando que los resultados de los próximos años también den números rojos.

El proyecto personalista de Serrano ha fracasado rotundamente, los números están a la vista de todo el mundo. La internacionalización realizada por Serrano y su equipo Directivo en China y Portugal no está dando los beneficios esperados, más bien al contrario. Su apuesta por incrementar el volumen de paquetería proveniente de China, de baja rentabilidad para engordar las estadísticas y la venta de sus proyectos “fake” de marketing publicitarios, no son capaces de tapar la grave situación económica cercana a la quiebra técnica de la empresa pública.

Los constantes recursos propagandísticos, utilizando temas sensibles de actualidad como la sostenibilidad con vehículos ECO que, se subcontrata a empresas de distribución en la última milla, responde más a un beneficio para abaratar costes laborales, que a un interés real por la utilización de los vehículos ECO. Igual que la utilización del reto demográfico y la exclusión financiera en la España vaciada, con su propuesta de instalar cajeros automáticos, que más que paliar un déficit financiero solo hace que alentar a las entidades bancarias de las zonas rurales para cerrar sus propias oficinas. Lo curioso es que Correos tiene un servicio financiero “Correos Cash” que permite a la ciudadanía recibir y enviar dinero incluso en efectivo a través del cartero/a en su propio domicilio, sin necesidad de utilizar cajeros externos a la compañía.

Para CCOO y UGT es lamentable que una empresa pública que pertenece al Estado, tenga que recurrir constantemente a financiación externa a través de créditos bancarios para garantizar su solvencia y para financiar no se sabe qué operaciones futuras, y todo por la incapacidad de gestión de su actual presidente y la falta de respaldo político -financiación del servicio postal universal y de inversiones- por parte del Gobierno con Correos, empresa pública que todos los días presta un servicio público de los mejor valorados por la ciudadanía.

CCOO y UGT exigimos al gobierno que apueste por un modelo postal público moderno, eficaz socialmente que cumpla con sus obligaciones del servicio público universal y económicamente eficiente, alejado de intereses diferentes de la buena gestión de una empresa pública, que evidentemente debe conllevar un estilo de dirección totalmente opuesto al actual, que devuelva a Correos a los niveles de calidad y gestión que la ciudadanía de este país merece.

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