AUTOCUIDADO Y SEXTA OLA

Desde UGT consideramos que AUTOCUIDADO, la palabra elegida por la Presidenta de la CM a la hora de gestionar la pandemia en general, y más esta sexta ola es adecuada, pero poniendo el acento en la última frase de la definición: «la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidades con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica»

En cuanto a los profesionales ese autocuidado se nos ha impuesto también en cuestión de prevención de riesgos laborales:

-hemos tenido que demostrar nuestra capacidad para promover la salud física y psicosocial en un contexto desfavorable, tanto en el entorno social como en el laboral.

-hemos prevenido enfermedad COVID modificando circuitos desde los propios centros, muchas veces sin instrucciones desde las gerencias o con mensajes contradictorios.

-hemos prevenido riesgo psicosocial cuando hemos podido confiar en nuestros equipos, generando herramientas de autocuidado como los circuitos internos, la inversión de tiempo en hacer investigación y docencia o las reuniones de los equipos.

Pero en esta sexta ola el riesgo está superando a los factores de protección, y los agentes estresores van en aumento:

  • aumento de casos, en su mayoría leves pero que requieren atención: registro en historia clínica, seguimiento (el procedimiento de seguimiento no ha cambiado hasta ayer), gestión de aislamientos en caso de no poder hacerse en el domicilio y bajas laborales, con la saturación de urgencias y centros de salud.
  • aumento de la dificultad de acceso a los centros de salud tanto de forma presencial como telefónica y por sistemas alternativos de cita, y a la urgencia de hospitales. Generando crispación en los pacientes y frustración en los profesionales, sobre todo de las unidades administrativas que son las que reciben a los pacientes por cualquiera de esos canales.
  • aumento de la dificultad de hacer Atención Primaria en las patologías no COVID. Consultas de pacientes crónicos que se descompensan y no pueden acceder, o a los que no se puede hacer seguimiento adecuado para anticiparse a esas descompensaciones, pacientes en los que no podemos hacer detección precoz de enfermedades graves (cáncer y otras) porque las citas están ocupadas o porque cada visita les valora un profesional, revisiones de tratamientos y pruebas que quedan sin valorar porque los profesionales no tienen tiempo de revisarlas.
  • aumento de pacientes en las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias con motivos de consulta que deberían resolverse en otros niveles asistenciales, dificultando el acceso de pacientes que requieren estos niveles asistenciales.

Anuncian la construcción de centros de salud que llevan décadas comprometidos y sin construir, medidas de refuerzo de plantilla que son a todas luces insuficientes, cuando no imposibles de desarrollar porque YA NO HAY PROFESIONALES dispuestos a doblar turnos o a aceptar contratos con las condiciones actuales.

Anuncian la contratación de profesionales sanitarios jubilados, lo que nos parece una muestra más de la incapacidad de gestionar de forma adecuada la sanidad de Madrid: ahora necesitan jubilados porque cada día expulsan del sistema a más trabajadores.

Pedimos de nuevo a la Consejería de Sanidad que de información veraz a la ciudadanía sobre el desbordamiento del sistema sanitario, en especial de la Atención Primaria y la urgencia hospitalaria y la capacidad de la misma para atender sus necesidades de salud, de modo que proteja a los profesionales de agresiones por parte de los ciudadanos y ciudadanas.

La Consejería debe poner medidas para que cuando pase la sexta ola los profesionales podamos atender las demandas de salud de la población. Para que los madrileños y madrileñas puedan tener:

  • su centro de salud, sus administrativos de referencia, su médica, su enfermero, sus profesionales de confianza que les conocen y les acompañan en el cuidado de su salud y en el aprendizaje  de su autocuidado.
  • hospitales sin listas de espera y con consultas resolutivas.
  • un sistema de salud con profesionales no maltratados.

Y así los madrileños y madrileñas aplicarán el autocuidado para el cuidado de su salud y promoción de su salud, no porque sea imprescindible porque les falte el apoyo del proveedor de atención.