Balance del curso escolar 2020/21

UGT resalta el papel desempeñado por el profesorado en unas circunstancias

excepcionales y no reconocido suficientemente por el Gobierno Regional

UGT considera que la comunidad educativa ha dado un ejemplo de ciudadanía al Gobierno Regional por su comportamiento durante el curso 2020/21. La actitud de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza, las familias y el alumnado ha sido ejemplar y ha puesto en evidencia que el proceso de enseñanza/aprendizaje debe ser presencial, a fin de evitar las brechas digitales, sociales y culturales y que un menor número de alumnos por aula mejora los resultados. Este curso ha tenido que sufrir dos catástrofes: la Covid 19 y la borrasca Filomena. Ha sido una situación excepcional que exigía medidas excepcionales y la ciudadanía ha respondido, el Gobierno Regional solo en la medida que Sanidad se lo imponía.

El curso 2020/21 ha servido para evidenciar lo que toda la comunidad educativa venía exigiendo como medida de calidad y equidad: la reducción de ratios que mejora la atención educativa, emocional, la convivencia y los resultados académicos.

También ha puesto en evidencia que el Gobierno Regional no muestra interés por la educación salvo como herramienta política de enfrentamiento contra el Estado: tomó medidas de inicio de curso a cinco días del mismo, tras la convocatoria de huelga, lo que obligó a postponer el inicio de curso. Suprimió los refuerzos Covid cuando se finalizó la financiación del Ministerio, estableció una coordinación con los servicios de Salud que no funcionaba, no estableció medidas de seguridad y salud preventivas para el personal vulnerable. Las infraestructuras y medidas de control del espacio llegaron tarde, en enero aún se estaban adquiriendo módulos prefabricados para impartición de clases.

Profesorado y personal no docente, alumnado y familias han tenido un comportamiento extraordinario, con las dificultades que la digitalización y los confinamientos han supuesto. El curso ha finalizado con mejores resultados que otros cursos, en aquellos niveles y etapas que han tenido una asistencia presencial. Se han impartido clase en gimnasios, salas de profesores, bibliotecas, salones de actos, módulos prefabricados o espacios cedidos voluntariamente por ayuntamientos. Y todo ello nos ha llevado a mejorar los resultados. La clave ha sido, sin duda, la menor ratio, la profesionalidad de las y los docentes y la actitud del alumnado que han sabido adaptarse a las difíciles circunstancias. De hecho ya hay indicios del impacto negativo de la semipresencialidad en aquellas etapas y niveles donde se ha llevado a cabo por no reducir las ratios.

Los docentes han perdido espacios, han añadido mucho tiempo de formación/información para paliar las dificultades educativas a distancia, se han formado en educación digital y emocional. Las familias también han perdido espacios, su acceso a los centros se ha visto muy limitado y han tenido que aprender a relacionarse con los docentes a través de los medios informáticos, quienes han podido, y el alumnado ha tenido que aprender a no tocarse, tener frio en el aula, llevar mascarilla, lavarse las manos continuamente. Lo hemos hecho, y lo hemos hecho bien.

Mientras tanto, el Gobierno Regional ha funcionado a base de improvisaciones, ha postpuesto la toma de decisiones, no ha aportado financiación para mantener los recursos Covid, no ha resuelto el problema de la coordinación con Salud, no ha terminado de resolver los problemas de infraestructuras y pretende volver a las ratios previas a la pandemia, las ratios más altas del Estado, para el curso próximo.

Por todo ello, UGT ha propuesto las siguientes medidas para el próximo curso en el que, no lo olvidemos, no se habrá conseguido aún la inmunización de grupo y la vacunación de todo el alumnado:

  • Mantenimiento de las medidas adoptadas para el curso 2020/21, tal y como ha recomendado el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, en su reunión del 2 de junio.
  • Mantenimiento de las ratios del curso 20/21, como medida higiénico-sanitaria y pedagógica en aquellos niveles donde se ha llevado a cabo, y reducirlas donde se ha practicado la semipresencialidad. Esto conlleva:
  • La adecuación de las infraestructuras, tanto para conseguir espacios en el propio centro, como construcción de nuevos centros donde sean necesarios.
  • -El aumento de las plantillas de los centros educativos, especialmente de los perfiles profesionales relacionados con la atención a la diversidad: PT, AL, PTSC, Técnicos Especialistas III, Integradores Sociales, Enfermeras, etcétera.
  • Garantizar la presencialidad en todos los cursos y etapas.
  • Mantenimiento de la figura del coordinador/a Covid y mejora de la comunicación con los servicios de Salud de la Consejería competente.
  • Dotación al profesorado y al alumnado de herramientas digitales, eficaces y suficientes, para garantizar el proceso de enseñanza/aprendizaje y formación para la utilización de las mismas.

Las últimas noticias, conocidas como siempre por los medios de comunicación y no por la interlocución lógica con los representantes  sindicales y de la comunidad educativa, indican que van a proceder a la contratación de 3.000 trabajadores (docentes y no docentes) para el curso próximo. No nos parece lógico que se obligue a la ciudadanía a estar reclamando medidas todos los días. Consideramos positiva la contratación de dichos recursos, muy alejados de los 11.000 de este curso, a los que habría que sumar los 1.700 refuerzos Covid y los necesarios para garantizar la presencialidad total. Si el Gobierno Regional así lo desea, seguiremos reclamando lo que consideramos mejor para las y los trabajadores de la enseñanza, el alumnado, las familias, la ciudadanía madrileña y, como es nuestra obligación, para la CALIDAD DE LA EDUCACIÓN, como factor esencial de mejora social, económica y personal.