EL PLAN DE MEJORA… PUÑALADA MORTAL A LA ATENCIÓN PRIMARIA

Un Plan que no parte de un análisis de la realidad de las cifras de plantilla y necesidades de la Atención Primaria sino de un exiguo presupuesto que parece más un acto de caridad que una dotación presupuestaria, es un insulto a la ciudadanía y a los profesionales.

Un Plan que tiene una dotación presupuestaria de 7 millones de euros menos de lo anunciado a bombo y platillo en septiembre, y que se va a gastar en 3 años. En el presupuesto de 2019 se calculó un aumento de 30 millones de euros en personal en Atención Primaria sobre el presupuesto de 2018, y no se han visto mejoras. ¿Cómo van a lograrlas con un aumento de 73 millones en 3 años?

La plantilla de Atención Primaria tiene hoy un total de 14.775 profesionales (3.921 más que en mayo de 2018, que incluyen los 550 rastreadores contratados en noviembre de 2020, que no hacen funciones propias de Atención Primaria). 1.954 de son mayores de 60 años (222 de ellos mayores de 65) y el Plan recoge que va a aumentar 1.200 profesionales en 3 años. ¿Cómo pretenden con estas cifras mejorar la asistencia a los madrileños y madrileñas?

El propio Plan recoge que la diferencia entre plantilla orgánica (las plazas que hay en el diseño) y la plantilla efectiva (los profesionales que a diario están en los centros de salud trabajando) es de un 15% de forma estable (si, cada día falta al menos el 15% de la plantilla por permisos, vacaciones, bajas, vacantes…). En los últimos meses la Consejería reconoce una falta de cobertura de hasta el 20% en médicos y pediatras ¿van a seguir engañando a la población diciendo que todos los centros tienen personal suficiente para dar atención de calidad?

El Plan no tiene un aumento real de presupuesto, ni de plantilla y las medidas que propone parten de gestionar una miseria de presupuesto, no de un análisis de las necesidades.

Y mientras la Consejería juega con su Plan, en los centros hay demoras de hasta 3 semanas en las citas, colas en la entrada, ciudadanos que se sienten desatendidos y profesionales que ya no pueden dar más de si. Profesionales a los que la Consejería ha decidido no hacer un estudio del impacto de este último año en su trabajo y su salud física y mental; ¿será que es mejor no mirar? Llegará el verano, y los profesionales nos iremos de vacaciones. No nos vuelvan a culpar si hay problemas de asistencia, han tenido ustedes tiempo y presupuesto para dotar y reorganizar la Atención Primaria y han elegido no hacerlo.