1.500 CONTRATOS BASURA NO TAPAN LA IMPROVISACIÓN Y EL CAOS ORGANIZATIVO

SERRANO LA LÍA DE NUEVO,
ESTA VEZ ARRIESGANDO EL PROCESO DE LAS ELECCIONES EN CATALUÑA
1.500 CONTRATOS BASURA NO TAPAN
LA IMPROVISACIÓN Y EL CAOS ORGANIZATIVO:
 COLAS INTERMINABLES, RETRASO EN LAS TARJETAS INE Y LA PROPAGANDA ELECTORAL

Como no olvidamos el caos organizativo sufrido en las Elecciones Generales de 2019 y las autonómicas de Galicia y País Vasco en 2020, hace dos semanas CCOO y UGT advertimos a la empresa que ante el complejísimo contexto en el que va a desarrollarse el proceso electoral en Cataluña (riesgo COVID, plazos legales, restricciones de movilidad, estado de alarma, etc.) no solo se debían negociar las productividades, sino que era imprescindible conocer y discutir las medidas de organización del trabajo y prever los medios necesarios para garantizar el cumplimiento de las obligaciones que Correos afrontaba. Nada de esto se ha hecho, y a dos semanas de la votación la incertidumbre reina en unos centros de trabajo que están saturados.

Mientras tanto, nuestro mediático presidente Serrano vive una REALIDAD PARALELA en la prensa, asegurando que todo va bien de cara al proceso electoral de Cataluña, y anunciando a bombo y platillo que Correos iba a realizar 965 contratos de refuerzo para «garantizar el cumplimiento de todas las obligaciones de servicio público que le son encomendadas durante los procesos electorales».
CCOO y UGT lamentamos tener que decirle que la REALIDAD DE VERDAD, la que viven los trabajadores/as en los centros de toda Cataluña, y en el resto del Estado, es que tras casi dos años sucesivos de recortes de contratación y plantilla la capacidad de Correos está al borde del colapso, y el mediático “apaño” de esos 965 contratos está chocando con esa realidad: LA DIFICULTAD –Y CONSIGUIENTE RETRASO- DE ENCONTRAR PERSONAS QUE QUIERAN ESOS CONTRATOS.

¿Por qué? Pues porque aunque su departamento de propaganda publique que “Las personas de refuerzo contratadas trabajarán atendiendo a los ciudadanos en las oficinas, repartiendo envíos y ocupándose de tareas logísticas en los centros afectados”, NO HAY CANDIDATOS/AS DISPONIBLES en las Bolsas de Contratación porque están agotadas, porque Correos ha tenido que acudir a la calle, y porque la fabulosa oferta de trabajo es, en su inmensa mayoría, de CONTRATOS BASURA, refuerzos a tiempo parcial por una pocas horas en reparto (más del 57%), o para fines de semana en logística (16%), que las personas ajenas a Correos no aceptan con facilidad, o que en caso de hacerlo firman personas SIN EXPERIENCIA alguna. Tanto es así, que ante el riesgo de liarla parda en unas elecciones en las que todo el mundo, incluido el Presidente del Gobierno, ha puesto el foco, ha doblado la “apuesta mediática” y ahora, como si de un mercadillo se tratase, ha ofertado casi 600 contratos más, 1.500 en total, por supuesto TODOS ELLOS, DE NUEVO, CONTRATOS BASURA.

Sr. Serrano, con PALABRERÍA no puede arreglarse el daño que años de recortes han causado a Correos, y la IMPROVISACIÓN y los BRINDIS AL SOL –que son su divisa- no sirven cuando hablamos de un proceso electoral en un contexto de pandemia. Si ya de por si la gestión de las tareas electorales habituales (tarjetas INE, propaganda, etc.) será complicada, se prevé una petición masiva de Voto por Correo (82% de incremento), que será mucho más difícil de realizar gracias a su ocurrencia de la modalidad de “recogida de voto a domicilio”.

La situación es MUY GRAVE, porque la impericia, soberbia y ausencia de liderazgo del presidente de esta tricentenaria empresa ha comprometido la capacidad de Correos –que siempre, con sus profesionales al frente, ha demostrado su solvencia sin presidentes “ocurrentes”- para realizar todo el trabajo sin disponer del personal para hacerlo. La incompetencia e imprevisión de un gestor advenedizo que ni siquiera es capaz de aprender de sus errores pasados, está poniendo en peligro el correcto desarrollo del proceso electoral. Mucho nos tememos que como ya ha sucedido en anteriores procesos electorales, la “SOLUCIÓN SERRANO” pasará por pedir esfuerzos extraordinarios y compromiso a la plantilla, improvisando e imponiendo unilateralmente ampliación de horarios, apertura de tardes, domingos, festivos e incluso hasta las doce de la noche. Todo esto, sin negociación alguna, supliendo las carencias de personal ordenando realizar miles de horas extraordinarias, violando la legalidad en los descansos y obviando que para ello es necesaria la voluntariedad.

Mientras tanto, su departamento de propaganda personal seguirá afirmando (como lo hacía aquel presidente de Gobierno en plena crisis económica) que todo va bien, e intentará esconder las colas de los ciudadanos/as ante las oficinas, porque ese es su modelo de gestión de los procesos electorales: imprevisión y marketing.