PANTOMIMA DE SERRANO PARA SEGUIR CON SU DESGUACE EN CORREOS

El 21 de enero, la empresa convocó a CCOO, UGT, CSIF, SL, CGT, CIG y ELA a la Mesa Sectorial para abordar, según rezaba el escrito de apenas cinco líneas remitido, la discusión sobre el Plan Estratégico. Como nos temíamos, dadas las características de la reunión (con un escueto documento idéntico, con cierto maquillaje al que se nos presentó en diciembre de 2019, plagado de lugares comunes y sin ningún tipo de documentación), se trataba, como en aquel entonces, de escenificar una pantomima para calmar la ansiedad del presidente Serrano que necesita algo, lo que sea, que él pueda llamar “Plan” y, con ello, tapar la creciente sensación de fracaso que, dentro y fuera, se tiene sobre él y su nefasta gestión. Le urgía crear una falsa imagen de normalización, de negociación y de complicidad de las OO.SS. para con su Plan de Desmantelamiento, un Plan que incluye, a corto plazo, movilidades, cambios de horarios, recortes de plantilla y cierre de centros.

CCOO y UGT han rechazado tajantemente esta burda utilización de un foro sindical “postalón” tan respetable como la Mesa Sectorial, santo y seña de la representación del diálogo y la democracia empresarial-sindical en esta casa desde hace décadas. Serrano pretende transmitir que aquí no ha pasado nada y tenemos que hacer borrón y cuenta nueva, Pues sí, aquí ha pasado, y ha pasado mucho. Señor Serrano Usted pasará a la historia negra postal por cargarse del logo de la matriz la palabra Correos, tras más de 300 años con él, dejándosela a la filial CEX; por haber abanderado el discurso de AIReF de reducir la financiación del SPU, de ajustar a la baja la plantilla y cerrar oficinas. Por llevarse por delante a decenas de buenos profesionales para poner al frente del Grupo Correos a directivos de la filial Correos Express (CEX) en pos de lo que se intuye como un pelotazo logístico.

Pasará también a la historia negra postal porque, en plena pandemia y estado de alarma, mandó a los trabajadores/as a sus centros sin EPI, haciéndose valedor de un título que todavía hoy conserva, el de subcampeón de la COVID, colocando a Correos como el segundo colectivo en contagios. También por dejar el SPU fuera de los servicios esenciales de RD de Alarma de marzo del año pasado, a partir de un enloquecido criterio personal de que para no abandonar el negocio había que abandonar a su suerte a los carteros/as en la calle sin EPI. y también por haber provocado la mayor quiebra del diálogo social y la negociación, con una ruptura de la democracia laboral sin precedentes en la historia de esta compañía pública desde 1989, yendo contracorriente de lo que defendió el Partido Socialista en el anterior Gobierno en solitario y en el actual de Coalición (PSOE-UP).

El Sr. Serrano, en definitiva, ha demostrado que Correos le va grande, y por su soberbia e incompetencia, ha tirado por la borda la mitad de la legislatura y todas las oportunidades que teníamos como la mayor empresa pública del país. Ayer se presentó en la Mesa Sectorial, sin sonrojo alguno, con un estrepitoso fracaso en su gestión y liderazgo: un Plan de Prestación con unos ridículos 128 millones de euros de financiación, casi 500 millones de déficit, proyectos vacíos (más ruido que nueces) y ocurrencias en diversificación (Mapfre, Santander, Endesa, libreros, Renfe, distribución de frutas y hortalizas, etc.), y con una internacionalización fracasada (mejor no preguntar por la opereta de Rangel, ya se sabrá), que no han reportado más que números negativos a la cuenta de resultados. No vale el “lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a suceder y ahora me gusta el modelo francés” que ha venido a decir en la Mesa Sectorial. Tampoco vale tapar su incapacidad y desprestigio “comprando” (como hace con AENOR) un certificado de prestigio de dos exministros a los que llama “mediadores” cuando ningún sindicato lo han solicitado para mediar (acto legalmente necesario para que haya mediación) y por tanto, ni lo son, ni lo pueden hacer. Serrano no entiende que, el prestigio, como la ética, la capacidad o la empatía, ni se compra, ni se hereda, se gana por autoridad moral y con ejemplos que la otorgan.

CCOO y UGT lo han dicho en la reunión, no van a asistir a los tres “grupos de trabajo” trampa que Serrano ha propuesto. Primero, están fuera de los marcos legales de negociación. Segundo, las grandes decisiones (Modelo y financiación), ni están ahí, ni en las mesas del Convenio. Tercero, porque lo hace para que avalemos y seamos cómplices de las reestructuraciones, cierre de centros y recorte de plantilla que Correos va a hacer en los próximos meses, que es en lo que realmente Serrano tiene interés.

Se lo dijimos hace un año en la presentación del mismo documento de “Plan estratégico”. El orden de los factores en una discusión altera el producto final. Y el orden en que propone la discusión evidencia nuestra diferencia de modelos. Tenemos enfrente (es literal) un presidente que tiene aversión a lo público (en el documento presentado hoy en la Mesa la palabra “público” aparece tan solo una vez). Para CCOO y UGT, primero, se debe definir el MODELO POSTAL y de SERVICIO PÚBLICO DE NUESTRO PAÍS (el nuestro se referencia en el modelo francés); segundo, SU PLAN DE FINANCIACIÓN PÚBLICA; tercero, MODELO DE EMPRESA MODERNA y COMPETITIVA (postal, de paquetería y diversificación), cuarto, PARTICIPACIÓN DE CORREOS EN LOS FONDOS ESTRUCTURALES PARA LA RECONSTRUCCIÓN, TRANSFORMACIÓN Y RESILIENCIA en relación al modelo definido; quinto, PLAN DE PERSONAS (CONVENIO), sexto, GOBERNANZA RAZONABLE PARA EL DESARROLLO DE ESE MODELO.

Obviamente CCOO y UGT no podemos hablar por el resto de las Organizaciones Sindicales, pero, en nuestro caso, NI SE HA ABIERTO LA NEGOCIACIÓN DEL PLAN ESTRATÉGICO, NI SE VA A ABRIR EN TANTO NO SE DEN LAS CONDICIONES QUE ACABAMOS DE DESCRIBIR. La coherencia respecto de lo que somos y representamos, así como nuestra irrevocable vocación de defensa del interés general y de un Correo Público moderno, útil, eficaz y eficiente insertado en el Siglo XXI, nos obliga.