Nuevos protocolos COVID 19 Nueva burla a la plantilla

La Dirección ha vuelto a demostrar en la Comisión Estatal de Salud Laboral (CELS) el poco respeto que le merecen la opinión y las propuestas de las organizaciones sindicales. Porque tras la solicitud de CCOO y UGT, obligada a hacerlo, la empresa tuvo que volver a discutir los dos documentos base que configuran la política preventiva contra la pandemia y la COVID-19 en Correos: LAS MEDIDAS ORGANIZATIVAS Y PREVENTIVAS (que establece lo que hay que hacer para evitar que se produzcan contagios en el trabajo) y el PROTOCOLO DE ACTUACIÓN (que dice qué hacer cuando se detecta un caso, y evitar más contagios). Era una buena ocasión para demostrar esa “buena fe” que la empresa pregona, y también para mejorar unos documentos cuyo contenido es claramente insuficiente, visto que no evitan que los contagios sigan creciendo.

LA EMPRESA SIGUE CONVIRTIENDO LA PARTICIPACIÓN EN UN PARIPÉ…

Varias organizaciones sindicales (no todas, por cierto, que parece que no ven el problema) presentamos alegaciones y propuestas a los borradores, y tras “estudiarlas”, la empresa NO HA ADMITIDO NINGUNA NUEVA MEDIDA PREVENTIVA. Se maquillan los textos y se incluyen consideraciones menores o de forma y mucho nos tememos que se darán por definitivos en los próximos días, confirmando una vez más que la “participación” en la CESL es un mero trámite.

Lo que CCOO y UGT proponen y Serrano rechaza:

  • AFOROS máximos para todos los centros, evitando masificación y posibilitando mantener el máximo de distancia de seguridad en todo momento, recurriendo a turnos rotatorios u otras medidas organizativas del trabajo si fuese necesario.
  • VENTILACIÓN: Hacer mapa de riesgo en función de las condiciones específicas de cada centro, tiempo de ocupación y aforo. Introducir aparatos detectores de saturación del ambiente.
  • TURNOS: (Oficinas, Unidades de Distribución y Centros de Clasificación), mantener la separación entre turnos de 15 minutos sin actividad, aprovechando para tareas de ventilación y desinfección.
  • TEST: Al detectar un caso positivo o probable de COVID, consideración como posible contacto estrecho a todos quienes hayan compartido tareas a una distancia menor de 1,5 metros (aun usando mascarilla) y ofrecer pruebas diagnósticas voluntarias a cargo de la empresa (test PCR o de antígenos como mínimo), a toda la plantilla presente en la unidad.
  • PREVENCIÓN Y DETECCIÓN PRECOZ: Realización selectiva de pruebas y test para detectar casos asintomáticos, en zonas o localidades donde la incidencia de contagios sea mayor. Control de temperatura en los accesos a grandes centros.
  • TELETRABAJO: Regulación de condiciones y autoevaluación del puesto en el domicilio. Pago de todos los gastos ocasionados y determinación, negociada, de condiciones de acceso (voluntario) y reserva del puesto en el centro.…MIENTRAS LOS CENTROS, EN UN CAOS DE LA GESTIÓN SIN PRECEDENTES, ESTÁN AL BORDE DEL COLAPSO, la empresa dirigida por Juan Manuel Serrano vende en prensa su capacidad para mover más de 48 millones de paquetes, un objetivo para el que se está sacrificando la seguridad del colectivo, al negarse a implantar mayores medidas preventivas:
    • En las oficinas se han incrementado plantillas y ampliado los horarios de atención al público e incluso se abren los festivos, manteniendo un flujo en “sesión continua” de miles de clientes ajenos a la empresa, sin que se pare entre turnos y sin que se ventile ni se evalúen las condiciones de trabajo. En muchas oficinas no se puede mantener la distancia de seguridad entre puestos ATC, se carece de separación entre ellos, y la falta de espacio por los envíos acumulados hace imposible mantener las distancias.
    • En los CTA, cientos de trabajadores/as en contrataciones parciales precarias en todo el estado masifican los turnos en horarios de máxima actividad, y el trabajo no se detiene ni siquiera cuando se constata un positivo (ocurrió en Alicante, donde se obligó a no parar la producción y seguir trabajando en la calle mientras se desinfectaba). El espacio disponible es en muchos casos insuficiente, y como ni la gente ni los paquetes caben se está trabajando en la calle en pleno invierno. Están funcionando máquinas de paquetería nuevas, instaladas de manera apresurada sin realizar evaluación de riesgos previa, sin disponer en muchos casos del equipamiento adecuado. No se respeta la separación de 15 minutos entre turnos, y en la mayoría, ni siquiera se hace limpieza entre los distintos turnos.
    • En las Unidades de Distribución se carece de mobiliario y con plantillas reforzadas, se produce hacinamiento y condiciones de trabajo infames, con cientos de paquetes acumulados, clasificando en el suelo, haciendo horas extraordinarias que solapan turnos de mañana y tarde sin respetar tiempos de separación, multiplicando el riesgo de contagio.

Esta es la REALIDAD en los centros de trabajo a 11 de diciembre, cuando desde hace ya más de tres semanas la empresa está auto-incumpliendo tanto medidas de seguridad básicas, como sus propios protocolos COVID. Porque si ya se están aplicando las medidas preventivas y de organización del trabajo distintas a las que en este momento indica el todavía vigente documento de “Medidas Organizativas y Preventivas”… ¿QUIERE QUE NOS CREAMOS QUE LO QUE AHORA ESTAMOS DISCUTIENDO EN LA CESL ES PARA APLICARLO EN EL “FUTURO”?

“SEÑOR” SERRANO, SU FALTA DE VERGÜENZA SOLO ES COMPARABLE AL CINISMO DEMOSTRADO AL SEGUIR INTENTANDO UTILIZAR LA CESL PARA BLANQUEAR SU TEMERARIA Y EGOCÉNTRICA GESTIÓN DURANTE LA PANDEMIA, escenificando una participación en la práctica inexistente, mientras se fuerzan al límite los ritmos de trabajo, sin reparar en el coste que para la salud y seguridad pueda suponer. ¿PARA QUÉ CAMBIAR, SI LO IMPORTANTE ES QUE NO PARE EL NEGOCIO, VERDAD?

SE PUEDE HACER MÁS PREVENCIÓN, PERO ESTÁ CLARO QUE ALGUIEN NO QUIERE, Y SU PRIORIDAD ES SEGUIR UTILIZANDO CORREOS Y SU PLANTILLA COMO CARNE DE CAÑÓN Y TRAMPOLÍN HACIA UN FUTURO PERSONAL MEJOR