Mi madre es sindicalista.

Siempre recuerdo los primeros días de clase y junto a estos a mi madre, no porque la echara de menos, sino porque cada año debíamos rellenar una ficha con los datos de contacto y trabajo de las personas adultas que se encargaban de nuestro cuidado. Pensaréis que esto no tiene nada de particular, pones la empresa y teléfono de contacto y listo, se acabó el problema. Sin embargo, en mi caso particular, mi madre tenía el trabajo más extraño y a la vez original que el resto de padres y madres: mi madre era y es sindicalista.

Lo más increíble, al menos eso me parecía a mí en esos momentos, es que tanto el profesorado como mis compañeros y compañeras me preguntaran qué hacía exactamente mi madre en el sindicato, cómo había llegado a ocupar su puesto o para qué servía ser sindicalista.

A mí me parecía rarísimo, porque en mi casa era normal escuchar palabras como Asambleas, ERE, manifestación, Comités de Empresa, Delegadas, negociación o patronal; del mismo modo que también formaba parte de mi vida diaria acompañarla a esas mismas asambleas donde las personas, hombres y mujeres debatían sobre su trabajo y luego votaban a mano alzada.

La verdad es que explicar cada año lo mismo me resulta incómodo, por lo que he decido que este año voy a escribir qué es esto del sindicato y ser sindicalista, formulando preguntas y respondiendo de forma clara y sencilla a las mismas.

Empieza la aventura…