CONSTRUIR E INAGURAR SIN OPTIMIZAR PREVIAMENTE TODOS LOS RECURSOS ES MALGASTAR Y DESTRUIR INAUGURACIÓN DEL HOSPITAL ISABEL ZENDAL

Hoy es el día anunciado para la inauguración del nuevo centro Hospital Enfermera Isabel Zendal, un centro que nace en un momento crítico de pandemia cuya gestión por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid está muy alejada de cualquier criterio sanitario.

Este centro ha sido ideado y construido sin la consideración y evaluación de las infraestructuras y recursos que el sistema público sanitario tiene a su disposición en nuestra comunidad, su posibilidad de crecimiento en número de camas y su optimización para un rendimiento eficiente de nuestras instituciones y centros.

El gran déficit de camas en los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid, ha sido propiciado por el propio gobierno de la misma, se cerraron 1.600 camas en centros públicos entre 2010 y 2018, después de la rebaja que supuso que los siete nuevos hospitales construidos bajo la fórmula PFI se construyeron con capacidad para albergar 2.220 camas de hospitalización y en la actualidad, sólo tienen instaladas 1.801(son 419 menos, casi la mitad de las que se prevén para el Hospital Enfermera Isabel Zendal)

La conveniencia de un nuevo hospital ubicado en la zona norte de Madrid es más que discutible, porque hubiera sido mucho menos costoso y más rápido recuperar parte de las camas cerradas y espacios no utilizados en los hospitales públicos de la región (por ejemplo, la torre 3 del hospital del Norte, la tercera planta del de Vallecas, …) e incluso haber acondicionado el antiguo hospital de Puerta de Hierro, ahora vacío y en estado de abandono.

La construcción del nuevo centro adolece de los intereses económicos de los constructores en defecto del interés del beneficio comunitario de los madrileños. Por ello exigimos las explicaciones detalladas por parte de la Consejería de hacienda de la Comunidad de Madrid.

Desde UGT queremos exigir responsabilidades en todo este despropósito. En la autorización de un gasto desorbitado, al margen de todo criterio sanitario y con planteamientos tan peligrosos como la descapitalización de los recursos humanos tan necesarios en los hospitales actuales, para hacer una portada política populista y electoralista por parte de la Sra. Ayuso.

El solo hecho de no haber reclutado un número mínimo de voluntarios para prestar servicios en el nuevo hospital pone de manifiesto el rechazo total de los profesionales de la sanidad a este proyecto.

UGT exige la dimisión de los actuales responsables sanitarios y la rectificación de esta situación por parte del gobierno de Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado, y el respeto que se merecen los trabajadores de la sanidad y los ciudadanos de nuestra comunidad