UGT SOLICITA A LA ADMINISTRACIÓN CORRESPONDIENTE QUE INFORME, DIARIAMENTE, A LAS ORGANIZACIONES SINDICALES REPRESENTATIVAS DE LAS AULAS, CENTROS Y NÚMERO DE DOCENTES AFECTADOS POR COVID EN CENTROS EDUCATIVOS.

UGT constata, una vez más, que nuestra Comunidad no está dando las soluciones adecuadas de prevención para los centros educativos, como ha demostrado con el Protocolo de actuación ante la aparición de casos covid-19 en centros educativos, que establece el contacto de los coordinadores de los centros con la Dirección General de Salud Pública cuando se manifiesta un caso sospechoso o un brote, mediante un teléfono con el que, normalmente, no pueden conectar.

La información del número de aulas, centros o profesorado afectado no se nos comunica, siendo que ello afecta directamente a las condiciones de salud, laborales y personales del profesorado madrileño, por no hablar del resto de la comunidad educativa, siendo que forma parte de nuestra obligación como representantes de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza.

El citado Protocolo de actuación en casos covid, publicado el día 8 de septiembre en la web de la Consejería, sin que hubiera pasado por mesa sectorial contiene unas indicaciones y actuaciones que, ni han sido negociadas ni, a la vista de los cierres de aulas actuales, parecen adecuadas.

Son muchas las dudas y problemas que plantea dicho Protocolo, por ejemplo, indica que:

  • Hasta la obtención del resultado diagnóstico que confirme el caso se continuará la actividad docente de forma normal. Por tanto, el aula no cierra y si el contagio se ha producido alumnado, profesorado y familias estarán expuestos.
  • Cuando haya un caso confirmado se debe realizar el estudio de contactos. El estudio y seguimiento de los contactos estrechos tiene como objetivo realizar un diagnóstico temprano en aquellos que inicien síntomas y evitar la trasmisión en periodo asintomátco y paucisintomático. Es decir, aquellos que se han podido producir mientras se realizaban las pruebas y se confirmaba el caso, mientras el aula continuaba su actividad normal.
  • Se considera contacto estrecho cualquier profesional del centro educativo, profesor u otro trabajador, que haya compartido espacio con un caso confirmado a una distancia <2 metros del caso sin mascarilla durante más de 15 minutos, pero si lleva mascarilla ya no es contacto estrecho.
  • El hecho de tener que considerar un período de 2 días antes del inicio de los síntomas del caso confirmado hasta el momento en el que es aislado obliga a llevar un diario de todo el alumnado, profesorado y personal no docente de los centros. Ya, de por sí, dicho trabajo requeriría eximir al coordinador covid de cualquier otra obligación laboral.
  • Se valorará la adecuación y seguimiento de las medidas de prevención adoptadas con el mantenimiento de la distancia física y uso de mascarillas y las actividades realizadas en el centro. Dice, explícitamente, que se tendrá en cuenta si se han seguido de forma efectiva las medidas de prevención e higiene adoptadas en el centro educativo lo que, evidentemente, y sin cuestionar que deba revisar el protocolo de cada centro educativo, siempre teniendo en cuenta que no son expertos en sanidad ni salud pública, puede conllevar sanciones, expedientes o denuncias contra quienes no son ni tienen la formación ni la competencia en materia de salud pública. Ignoramos, además, qué pretenden decir cuando indican que se “tendrá en cuenta en la evaluación que los profesores desarrollan una actividad esencial”.
  • En relación con los brotes indica que: El control de la transmisión en estos escenarios y las actuaciones necesarias para ello dependerán de factores relativos a la organización propuesta por cada centro educativo. Algunos de estos factores son la separación entre los distintas etapas educativas: infantil, primaria, ESO y bachillerato o la presencia de una o varias líneas escolares. ¿Quiere esto decir que si se producen brotes es culpa de los centros?
  • Cuando se producen brotes en varias aulas con vínculo epidemiológico no indica quien valorará y tomará la decisión del cierre de aulas.
  • Para agilizar la comunicación de los casos, el coordinador COVID-19 del centro educativo informará a la Subdirección General de Epidemiología de la DGSP a través del teléfono y correo electrónico habilitado para tal fin, pero dicho teléfono, ignoramos el motivo, no lo atienden en la mayoría de los casos.

Todo ello nos hace sospechar que los medios establecidos no son los adecuados y parecen mera propaganda para justificar actuaciones de control de la pandemia que, en realidad, no existen o son ineficaces y dejan a los centros en una situación de abandono y a la comunidad educativa en una situación de indefensión.

LA VUELTA AL COLE SEGURA NO SE CONSIGUE SOLO CON PROMESAS, ES NECESARIA UNA BUENA PLANIFICACIÓN E INVERSIÓN SUFICIENTE.