UGT denuncia que están suprimiendo aulas de los Centros de adultos para cederlas a otros niveles educativos en detrimento de estos.

En UGT hemos recibido diversas informaciones de los Centros de Educación de Adultos relativas a la reducción de espacios. Varias aulas que, hasta el curso pasado estaban a disposición de varios de Centros de Adultos y ahora han sido suprimidas y cedidas a colegios e institutos. La consecuencia de todo esto es una reducción de espacios en dichos centros, donde en algunos casos han eliminado las aulas en el turno de mañana para pasarlas al de tarde, cuando hay una gran demanda del turno de mañana y ahora se ven obligados, bien suprimir estos grupos por falta de espacio, o bien pasarlos al turno de tarde y con ello, se está produciendo la consiguiente reducción de matrícula.

Desde UGT venimos reivindicado desde finales del curso pasado, que una de las soluciones más prácticas era la búsqueda de espacios alternativos a los centros educativos, ya que había que crear nuevos grupos a causa de la reducción de ratios, lo que iba a provocar la necesidad dotar de nuevos espacios a los centros educativos, para mantener las medidas de seguridad y salud en dichos centros. Era cuestión de que la Consejería, en colaboración con los gobiernos municipales, llegaran a un acuerdo para disponer de espacios como bibliotecas, pabellones de deporte, casas de la cultura, etc.

Desde UGT consideramos es que esta medida va en detrimento de las enseñanzas regladas que se imparten en los Centros de Educación de Adultos y, por tanto, no es adecuada. Supone básicamente “desvestir a un santo para vestir a otro”. 

Incluso se ha comunicado a ciertos Centros de Educación de Adultos, la obligatoriedad de aplicar las restricciones implantadas por la Comunidad de Madrid a partir del día 21, donde, en determinados espacios de titularidad municipal, que ceden los ayuntamientos para proveer de aulas a los CEPAs, se ha fijado un máximo 6 personas por aula, es decir, cinco alumnos y alumnas más el docente, que consideramos que no deben ser aplicables, ya que hay una excepcionalidad en el caso de que ese espacio esté destinado para la enseñanza reglada, por lo que habría que contactar con los centros afectados y, a su vez con los ayuntamientos para levantar esta restricción.

Esto nuevamente evidencia la mala planificación de este inicio de curso, cuya responsabilidad recae en la Consejería de Educación y Juventud. Ni ha instalado las aulas prefabricadas, ni ha buscado espacios alternativos siguiendo las peticiones de los centros ni ha dispuesto, desde el día 8 que se inició el curso en los colegios, de las infraestructuras necesarias para alojar a los nuevos grupos, con la vuelta de los barracones como anunció el Consejero.