Elecciones al parlamento vasco/gallego 12 de julio

La organización de los trabajos extraordinarios para afrontar la convocatoria de elecciones del próximo 12 de julio, ha supuesto un dificilísimo reto para Correos. CCOO y UGT ya advertimos que vista la impericia del equipo directivo actual, que asume personalmente las decisiones de gestión para luego echarle la culpa a los/as profesionales de la casa, había un riesgo alto de que pudieran “liarla”. Desgraciadamente, los hechos nos vienen a dar la razón.

Primero fue la “ocurrencia” de abrir la posibilidad de la recogida del voto por correo durante el reparto que abría la cadena de contagos por COVID a trabajadores/as y ciudadanos/as, además de abrir espacios a la manipulación del VPC. Después el presidente tomó la decisión personal y unilateral de paralizar propaganda electoral de un partido político (por cierto, de contenidos bastante deplorables) cuando afectaba a la libertad de expresión avalada por el Tribunal Supremo en un caso similar de 2015, lo que le ha valido un sonoro revolcón por parte de la Junta Electoral.

CCOO y UGT advertimos que la mejor manera de garantizar el éxito de la campaña era concretar en la negociación los pormenores de los trabajos electorales y las medidas de seguridad, pero la cerrazón de Serrano nos ha llevado a un escenario de desbarajuste e improvisación, dónde las órdenes y cambios de horarios se imponen, y dónde parece que se olvida que la realización de horas extraordinarias es siempre VOLUNTARIA.
El último episodio de improvisación lo tenemos en el precipitado anuncio de un REPARTO EXTRAORDINARIO pagado con horas extraordinarias el día 4 de julio, sábado, consecuencia de la insuficiencia de las medidas previstas y contratación de refuerzo y de comprometerse a realizar un trabajo, el de la recogida del voto por correo “al paso”, cuando no se sabe si se puede realizar, y mucho más en el complicado escenario en el que el coronavirus sigue muy presente, y el riesgo de rebrotes es altísimo. Todo esto se podía haber previsto cuando las organizaciones sindicales se lo pedimos en la Comisión de Empleo para abordarlo con antelación.

A esto se añade que el gran número de solicitudes de voto por correo cursadas, también está colapsando las oficinas, dónde los ciudadanos/as acuden a recoger la documentación para realizar el voto, mientras la dirección hace un desesperado intento de “esconder las colas” a las puertas de las oficinas, una foto que la dirección quiere evitar a toda costa en prensa, para lo que no duda en ORDENAR que todos los ciudadanos/as que estén esperando entren al vestíbulo, aun a riesgo de que se produzcan masificaciones. Una conducta irresponsable que estamos estudiando denunciar al suponer un riesgo para la salud, tanto de los trabajadores/as como de los propios ciudadanos/as.

CCOO y UGT recordamos al Sr. Serrano que es mucho lo que Correos y sus trabajadores/as nos jugamos en un proceso electoral, y que, precisamente, porque somos conscientes de la importancia de nuestro trabajo como servicio público -más allá del negocio y del reparto de paquetería- estas improvisaciones y cortinas de humo podrían haberse evitado en caso de haber negociado con las organizaciones sindicales, como además era su obligación legal.