Atención Primaria y su tormenta perfecta.

La pregunta que muchos usuarios y profesionales se hacen últimamente es….. ¿Qué está pasando con la Atención Primaria?

Desde la FeSP-UGT y desde el conjunto de profesionales llevamos años avisando, pero es ahora con el foco mediático que nos ha dado el Covid cuando resulta más llamativa e insostenible la situación.

La Comunidad de Madrid lleva años preparando la Tormenta Perfecta y el Covid ha acelerado los requisitos que aún le faltaban.

Llevan años preparando el terreno y cada vez están más cerca de conseguir llevarnos al punto que querían. Profesionales desgastados y quemados que buscan cualquier gesto que alivie su situación. Y una población resignada a las circunstancias de crisis en la que les han forzado a pensar que hay que recortar servicios, resignada a la falta de profesionales y asumiendo la falsa versión política de que no hay sanitarios.

El nuevo modelo de asistencia en Atención Primaria marcado por la Gerencia, junto con ciertas declaraciones políticas desafortunadas, han calado en la población con el mensaje de que los centros de salud no están funcionando, y que eso está aumentando la presión en hospitales que al final son los que están dando respuesta a la situación.

Si nos remontamos a los objetivos que se llevan años persiguiendo en la Comunidad de Madrid todo hace pensar que la alineación de elementos no es casual.

Los planteamientos que hacen ahora como única salida a la situación por Covid, son los mismos que ya se tenían antes del Covid y que no llevaron a cabo por la impopularidad de los mismos, por la resistencia de los profesionales, de UGT y de otras OOSS y fundamentalmente porque suponen un recorte en la asistencia sanitaria totalmente inadmisible, salvo que nos encontremos en una situación vendida como inevitable.

Llevan años ahogando la Atención Primaria con falta de presupuesto, eso nos ha llevado a falta de profesionales suficientes y ahora difícilmente recuperables. A los pocos profesionales que este año había disponibles se les ha ofrecido los contratos tarde y de peores condiciones que en otras CCAA o en hospitalaria con lo que evidentemente han optado por no quedarse en Atención Primaria.

Esto responde a una visión política en la que priman el hospital frente a la Atención Primaria. Priorizan el curar patologías frente a prevenirlas o minimizar sus consecuencias. Un modelo político que está llevando a una asfixia de la Atención Primaria por falta de recursos y falta de organización, convirtiéndola en poco o nada resolutiva.

En la actualidad la inacción gestora nos ha llevado a un punto que enfrenta a los profesionales con la población que no entiende la nueva forma de atención y que en muchos casos tras la campaña de desprestigio de la Atención Primaria entiende que el problema es de los profesionales. Estamos ante un cambio de modelo de atención que no se ha explicado suficientemente a los ciudadanos. Nos encontramos ante modificación de horarios y cierre de centros, filas de pacientes en la puerta de los centros, filtro telefónico desbordado … supuestamente en un periodo de año en el que la demanda es menor y con una situación de la pandemia con unos números hasta hace poco favorables… Nuestra preocupación es máxima pensando en el previsible aumento de la pandemia y el aumento habitual de la demanda en septiembre.

Desde UGT hemos solicitado a la GAP varios puntos que nos parecen indispensables:

  1. Campaña informativa eficaz a la población sobre la nueva forma de atención en
    Atención Primaria.
  2. Modelos organizativos de los Centros de Atención Primaria que no dependan
    exclusivamente del buen hacer de cada Equipo Directivo.
  3. Previsión en el abordaje de situaciones que se nos presentaron en el primer
    brote y que siguen sin solventarse:

    1. Refuerzo de personal de UAU y de líneas telefónicas.
    2. Preparación real de Infraestructuras de los centros para mejorar su
      seguridad frente al Covid.
    3. Modificar la forma de contratación para asegurar el número suficiente de
      profesionales y evite el cierre de dispositivos.
    4. Dar respaldo a los profesionales en la derivación de pacientes a otros
      centros.
    5. Medidas para evitar las filas de pacientes en la entrada de los centros.
    6. Permitir como último recurso y ante la falta de suplentes el doblaje
      remunerado de todas las categorías profesionales.
    7. Plan de movilidad para realización de domicilios de forma permanente
      que evite el uso de vehículos particulares.
  4. Garantía de que en futuras situaciones los profesionales de Atención Primaria
    no serán desplazados para cubrir otras necesidades dejando descubierta la
    Primaria.
  5. Garantía de stock idóneo y suficiente en el material de protección para posibles
    rebrotes.
  6. Control adecuado de pacientes de Residencias con recursos humanos
    suficientes.
  7. Protección adecuada de los trabajadores con Servicios de Prevención
    preparados para un posible rebrote. Y que hagan las pertinentes evaluaciones
    de riesgos. En la actualidad tenemos problemas importantes de climatización
    que complican enormemente la asistencia con los equipos de protección.
  8. Volver a trabajar en los valores que hicieron surgir la Primaria, aprendiendo de
    los errores pasados.

En definitiva, la Atención Primaria es adaptable y mejorable, pero la Consejería de
Sanidad debe entender que ha llegado al límite de elasticidad y previsiblemente está a
punto de romperse, de no tomar medidas lo hará con el siguiente rebrote o con el
desbordamiento habitual anual en época de gripe. No se entiende que la Comunidad
de Madrid desoiga las recomendaciones de expertos que apuntan a un refuerzo
necesario de la Atención Primaria y por el contrario permita su desmantelamiento
paulatino, salvo que la verdadera intención sea esa, sucumbir a la tormenta
perfecta para buscar otros objetivos anteriormente desactivados.