UGT denuncia la situación laboral de los trabajadores del transporte sanitario concertado en la Comunidad de Madrid

La situación de desescalada y el comportamiento ante la contención de la pandemia en la Comunidad de Madrid adolece de criterios sanitarios, epidemiológicos y de respeto hacia muchos de los trabajadores y trabajadoras pertenecientes al transporte sanitario concertado que están fuera de los planes de control, seguimiento y evaluación de su salud durante las fases de la desescalada. La propia Organización Mundial de la Salud ha solicitado, de forma reiterada, la realización de test e identificar a quienes han estado y están en contacto con contagiados, más si cabe en los casos de personal sanitario o esencial. Así mismo, solicita una intervención más integral e integrada a través de los rastreadores, controles y valoración de la situación para conocer qué está ocurriendo, el nivel de respuesta y los recursos de los que disponemos para un nuevo brote de la pandemia por Covid19.

Por otro lado, en las últimas órdenes publicadas en el BOE, Sanidad permite la reactivación de la actividad deportiva profesional y federada. Los futbolistas profesionales han podido reanudar los entrenamientos el 4 de mayo. Para ello habrá test, para cada jugador y staff técnico, evidentemente siguiendo el protocolo elaborado por orden ministerial, no serán masivos, solo en supuestos, pero de forma periódica e intensiva. En conclusión, tendrán seguimiento, evaluación y reconocimientos médicos, todo ello bajo la supervisión de especialistas.

Mientras esto ocurre en el fútbol profesional, en nuestra Comunidad tenemos trabajadores y trabajadoras de transporte sanitario que no disponen de test, están en una supuesta lista de espera y en los pocos casos realizados son test rápidos de anticuerpos, sin periodicidad de revisión y sin capacidad de detección futura. A muchos de estos trabajadores no se le ha realizado vigilancia de la salud, controles con criterios de eficacia y eficiencia, bien sean Test/PCR /ELISA y conocemos muy pocos casos en los que se haga revisión y supervisión de sus procesos y estados. Mucho menos operan criterios y sistemas de rastreadores en nuestra Comunidad de Madrid, a pesar de las intenciones del Ministerio de Sanidad y de sus recomendaciones expresadas.

Estos trabajadores y trabajadoras de la sanidad aplaudidos por la población en su conjunto, felicitados por las distintas administraciones, con cientos de bajas por Covid19 no cuentan con una agenda clara de evaluación y control de su estado de salud y del control epidemiológico necesario para su seguridad y salud y para contención de un posible segundo brote. Muy al contrario, están cautivo por una cuestión económica a expensas de que sus empresas y la Comunidad de Madrid lleguen a un acuerdo que posibilite la realización de los aludidos controles.

A día de hoy desconocemos, dentro de los marcadores que operan en las distintas fases de la desescalada, cuáles son las capacidades estratégicas del sistema sanitario madrileño en relación a los recursos humanos, trabajadores de ambulancias, y la respuesta ante un probable nuevo brote a medio plazo en nuestra Comunidad. Sin controles que establezcan sensibilidad diagnóstica con detección de virus y anticuerpos, la respuesta es una incógnita.

La Federación de Empleadas y Empleados de los Servicios Públicos de UGT de Madrid sigue demandando, como durante todo el Estado de Alarma, más sensibilidad, compromiso y gestión de la salud laboral hacia el colectivo de trabajadores y trabajadoras de ambulancias y una actuación por parte de la Comunidad de Madrid acorde con los Órganos Internacionales, los criterios de control aprobados por el Ministerio de Sanidad, así como romper con la discriminación laboral con otros colectivos que solo están en función de la disponibilidad de recursos por intereses económicos.

UGT defendiendo las condiciones de trabajo y la seguridad y salud de los trabajadores.