Julio Lacuerda, reelegido miembro del Comité Ejecutivo de la EPSU

Los delegados asistentes al X Congreso de la Federación Europea de Sindicatos de los Servicios Públicos (EPSU) han elegido a la noruega Mette Nord como Presidenta de la Federación y reelegido al holandés Jan Willem Goudriaan como Secretario General, con el 98% y el 96% de los votos, respectivamente. Además, el Secretario General de FeSP-UGT, Julio Lacuerda, ha sido reelegido como miembro del Comité Ejecutivo para los próximos cinco años.

En la conferencia principal los delegados escucharon las aportaciones de sindicalistas de todo el continente que compartieron sus experiencias en la lucha por mejores salarios y condiciones laborales. Se enfatizó repetidamente que los servicios públicos mejoran cuando los trabajadores obtienen un trato justo y tienen un salario decente.

Los recortes han afectado a los servicios en toda Europa en los últimos diez años. La austeridad ha afectado de manera desproporcionada a las mujeres, ya que utilizan más servicios públicos y tienden a ocupar los roles peor pagados que participan en su prestación.

El congreso aprobó dos resoluciones que detallan acciones sindicales conjuntas para fortalecer la igualdad de género y organizar a las mujeres para cerrar la brecha salarial de género en los servicios públicos. El Congreso reafirmó su solidaridad con aquellos que huyen de la persecución y escuchó a los trabajadores que trabajan con la acogida de migrantes. Los sindicatos españoles e italianos han formado una red paneuropea “EUCARE” de trabajadores que prestan servicios a los recién llegados. Junto con las organizaciones de migrantes, luchan por unos servicios más humanos y por la calidad de los empleos.

Un tema más controvertido fue una resolución sobre Israel-Palestina. A pesar de las opiniones divergentes, los delegados participaron en un debate respetuoso y apasionado sobre el conflicto y el papel de los servicios públicos en la construcción de la paz. La resolución fue aprobada y se solicitó la suspensión del acuerdo de asociación entre la UE e Israel debido a la violación reiterada de sus disposiciones de derechos humanos.

La FSESP está totalmente comprometida con la lucha contra el cambio climático, comenzando con la descarbonización de la generación eléctrica. Pero un nuevo sistema de energía para Europa necesita una inversión real tanto en infraestructuras como en trabajadores. El sector debe ser atractivo para los jóvenes cualificados y esto comienza pagando salarios competitivos y proporcionando buenas condiciones laborales.

En materia de salud, las advertencias sobre la privatización de los servicios llegaron en voz alta y clara. Los servicios están bajo presión y los pacientes sufren, sobre todo en el cuidado de personas mayores, donde las multinacionales están asumiendo cada vez más las instalaciones y explotando a los trabajadores para aumentar sus ganancias.

La solución a este desafío, como con otros, es organizarse. El poder sindical se basa en nuestra fuerza de afiliados y de nuestro compromiso. Sin estos dos elementos no podemos luchar y negociar como trabajadores. Durante los próximos cinco años, la FSESP continuará trabajando para aumentar nuestra fuerza y profundizar nuestra determinación.