“HCIS” un nuevo virus, una nueva pesadilla sanitaria

La instauración del nuevo programa informático HCIS, lejos de ser una herramienta para facilitar el trabajo, está creando una gran incertidumbre y desasosiego a los profesionales que se ven obligados a su utilización. Este programa es un producto elaborado sin la debida participación de los profesionales lo que se está traduciendo en innumerables problemas a la hora de su eficacia y efectividad, con la posibilidad de generación de errores que dada la delicadeza de la naturaleza del trabajo “la salud” pueden ser de consecuencias lamentables.

Esta situación se ha denunciado por UGT en todos y cada uno de los centros e Instituciones sanitarias en lo que se está implantando, nuestra sección del hospital La Paz dedicaba su revista del mes de julio a tan nefasta noticia, pero lejos de mejorar y enmendar la situación la implantación del HCIS sigue su andadura replicando sus problemas allá donde se implanta como un auténtico virus informático.

La informática debe ser una herramienta útil aplicada a las Ciencias de la Salud y para que sea posible es necesario, desde el origen de cualquier aplicación, programa o desarrollo, contar con los profesionales estas Ciencias y con los propios servicios y profesionales dela informática que trabajan en nuestro SERMAS.

El sistema de trabajo que se ha ido desarrollando poco a poco en nuestro sistema sanitario conlleva que el personal facultativo asuma cada vez más tareas administrativas, lo cual supone una disminución del tiempo de atención médica efectiva a los pacientes y supone añadir más procesos a realizar por el personal facultativo consumiendo aún más tiempo del ya de por sí escaso para atender al paciente.

Coincidente con la reducción de personal administrativo y de enfermería, y a su vez, a la reducción de las plantillas de personal médico y a la incesante demanda asistencial, implica una sobrecarga de trabajo, en demasiadas ocasiones, insoportable.

UGT denuncia el deterioro de la calidad asistencial y un aumento de la probabilidad de cometer errores, y por tanto, un riesgo para la seguridad del paciente, al cual se le resta tiempo y calidad de atención médica, porque su médico está sobrecargado con tareas que no deberían ser competencia directa suya, ya que, perfectamente, pueden y deben ser desarrolladas por otros profesionales.

A la vez, supone también un riesgo para el propio profesional, primero por propia sobrecarga de trabajo, y segundo por la pérdida de calidad profesional y la frustración que implica dedicar una parte importante del tiempo a tareas que no deberían ser de su competencia y que le distraen de la práctica médica.

Desde el punto de vista de la gestión, es totalmente ineficiente el no poder aprovechar el 100% de las horas de trabajo del personal médico en labores propias, que solo ellos y ningún otro profesional puede desempeñar, lo que supone un completo despropósito.

De seguir con esta deriva, dada la asombrosa plasticidad de la que dispone el ser humano, y contando con que en buena medida, somos lo que hacemos, acabaremos convirtiendo un buen médico en un mal administrativo.
Exigimos desde UGT la participación de los profesionales de todas las categorías de nuestras instituciones en el diseño y elección de las herramientas de trabajo que han de ser empleadas en su actividad profesional y por su puesto de las aplicaciones informáticas.

Se debe mantener al personal facultativo en sus tareas asistenciales y que pueda dedicar la totalidad de su tiempo a la atención directa al enfermo y que por su-puesto, no se le asignen tareas que nada tienen que ver con sus competencias profesionales, por lo que debemos mantener el personal actual que realizan las funciones tanto administrativas como de enfermería. la asunción de tareas administrativas por parte del personal facultativo sin la debida formación, puede llegar a ocasionar pérdida de datos de la historia clínica o errores en la petición de pruebas diagnósticas, ya que no es un acto médico la gestión de una radiografía, ni de una analítica.