UGT considera discriminatorio el trato que la Consejería de Educación e Innovación dispensa a los Centros y Docentes de Enseñanzas de Adultos.

UGT considera que la Consejería debe tomar medidas encaminadas a igualar las condiciones de los centros y los trabajadores y trabajadoras de los Centros de Educación Permanente de Adultos de la Comunidad (CEPA) de Madrid para equipararlos al resto de centros, docentes y etapas educativas similares.

cepaadultosComo el resto de los centros y enseñanzas públicas, los CEPA han sufrido recortes importantísimos durante los últimos años, pero en este caso concreto la supresión de enseñanzas ha sido la más amplia de todo el sistema educativo madrileño, como quedó patente en el último Informe del Consejo Escolar de Madrid, en el que se establecía una disminución de 32.361 alumnos en los últimos cinco años informados, así como una desaparición de enseñanzas impartidas en estos centros y por lo que UGT proponía aumentar significativamente las plazas y enseñanzas de personas adultas, a fin de alcanzar el objetivo  1 de la Estrategia Educativa 2020, que establece como indicador que, al menos, el 15% de la población adulta en edad laboral, entre 25 y 64 años, debería participar en actividades formativas. Estando la Comunidad de Madrid a 4,2 puntos del objetivo europeo para el año 2020. A lo que la administración educativa voto en contra.

UGT considera imprescindible, además,  la mejora de atención de orientación educativa en estos centros, por la necesidad de asesorar a este alumnado en relación con su futuro académico y profesional y por tratarse de un sector muy sensible, en gran medida, resultado del fracaso del sistema educativo y de su expulsión del mismo.

Asimismo, resulta inaceptable, a juicio de UGT, no equiparar los salarios de los equipos directivos de los CEPA con el del resto de los centros que imparten las mismas etapas educativas, ya que no cobran el complemento por alumno (0,48€) que si tienen las direcciones de los Institutos de Secundaria.

Por todo ello, UGT considera imprescindible que la Consejería de Educación e Investigación cambie de actitud ante estos trabajadores y enseñanzas, deje de tratarlos como centros de segunda categoría y convoque una Mesa Sectorial de negociación para resolver los problemas de los CEPA.