Memoria histórica. Una represión que no debió suceder.

Forest 140En estos días ve la luz el libro ¿Qué hicimos con el 36? que con tanto esmero y rigor ha escrito Balbino García de Albizú. Al mundo de los Agentes Forestales es un testimonio que le toca muy cerca. Por su condición de Agentes de autoridad y sindicalistas fueron varios los Agentes Forestales represaliados a raíz del alzamiento militar de 1936 contra el legitimo Gobierno. Sin embargo, en esta ocasión el nivel de detalle y últimos días de nuestro compañero Balbino son sobrecogedores. Balbino fue Guarda de Montes en la comarca de de las Améscoas y Urbasa. Hoy conocemos a los Agentes Forestales Navarros que ocupan su plaza y con vocación y esfuerzo siguen protegiendo aquellos caminos, su fauna, las hayas centenarias que vegetan en la sima calcárea plana que conforman un espectacular paisaje que rompe el Balcón de Pilatos y la surgencia del Rio Urederra. Allí fue fusilado Balbino junto a otros 9 desdichados, allí fueron arrojados, a una de las múltiples simas y abandonados. Allí permanecieron ilocalizados hasta que hace unos 5 años fueron encontrados gracias a los esfuerzos de una familia que anhelaba saber donde se encontraban los restos de su abuelo.

Es la triste historia de la represión de civiles en retaguardia por su ideología en las Améscoas y Urbasa. 9 de los 10 que comapartían tumba con Balbino eran de la UGT. Muchas veces sólo por ese motivo eran marcados como civiles a exterminar. Este fue el caso de Balbino, un sencillo Agente Forestal que cumplía con su Defensa del Patrimonio Natural de esa región Navarra tan bella. Ser Agente Forestal y además el tesorero de su agrupación de UGT. La historia es triste y terrible. Hoy nos lo cuenta en su libro Balbino García de Albizu, su nieto que además de heredar el nombre de su malogrado abuelo, ha heredado el tesón necesario por sacar adelante este libro tan necesario. Porque tenemos que conocer la historia para no volver a repetir estos errores. Porque como dijo una compañera forestal andaluza: alguien debe ponerse del lado de lo débil, de lo  que nunca se queja, de lo que se envenena, se atropella, se desahucia, se mata de hambre, se acribilla... Ese era nuestro compañero Balbino y hoy cuando cumplimos 140 años de historia queremos parar un momento y honrar su memoria y también la de todos aquellos que nos precedieron.