Seguimiento de la huelga de las Escuelas municipales de Música y Danza de Madrid

IMG_0252El Sector de Enseñanza de la Federación de Empleados y Empleadas de los Servicios Públicos de Madrid comunica que el seguimiento de la huelga y concentración a que estaban convocados el día de ayer los trabajadores y trabajadoras de las Escuelas Municipales de Música y Danza de Madrid ha resultado exitosa. La concentración en la Plaza de Cibeles ha tenido un gran apoyo y la huelga ha alcanzado una participación masiva, dado que ha habido escuelas en Madrid como Nicolás Salmerón y Antonio Machado, que han cerrado, otras están con un solo profesor, por los que podemos concluir que el seguimiento de la convocatoria está siendo masivo.

Esta participación muestra el descontento de este colectivo a los continuos recortes y a la mercantilización de la educación. Los trabajadores y trabajadoras siguen sin recuperar las condiciones laborales y salariales que perdieron tras la retirada de la aportación municipal en 2012. En ese momento, y tras sufrir un ERTE, la plantilla aceptó la propuesta de Música Creativa de rebajar los salarios entre un 30 y un 40% para evitar el cierre de las escuelas, con el compromiso por parte de la gestora, de que se revisarían y revertirían estas medidas en cuanto las escuelas estuvieran llenas de nuevo, o regresara la financiación municipal.

La plantilla de trabajadores de las escuelas de música, que durante todo el pasado año llevaron a cabo multitud de movilizaciones, concentraciones y huelgas pidiendo al Ayuntamiento la recuperación de la financiación a la red y la rebaja de los precios públicos a las familias, tienen que enfrentarse ahora a ver cómo ni un euro del presupuesto revierte en la recuperación de sus condiciones salariales.

FeSP-UGT de Madrid defiende que ni la educación, ni los servicios públicos, deben ser el coto privado de unas pocas empresas. Es deber del Gobierno Municipal proporcionar los mecanismos de control necesarios para asegurar la transparencia en la gestión del dinero público, así como velar por el buen funcionamiento de los centros y la calidad de la enseñanza que se imparte en ellos. Y esto pasa, ineludiblemente, por asegurar unas condiciones laborales dignas para sus trabajadores, acordes con la labor que desempeñan y que les permitan dedicarse plenamente a su actividad.