Con las elecciones políticas a la vista se abre el baúl de las promesas

Reunion CESL 13 julio 2015El 16 de julio el Ministro de Hacienda, esta vez en el Pleno del Senado, en el debate del acuerdo para fijar los objetivos de estabilidad presupuestaria para las Administraciones Públicas 2016-2018, volvió a manifestar que el Gobierno contempla un “escenario de creciente retribución en 2016” para los empleados públicos, así como la recuperación de los días de Libre Disposición y la parte pendiente de la paga extraordinaria arrebatada en 2012.

Estas declaraciones son repetición de las efectuadas el pasado día 8 en su comparecencia ante la Comisión de Control al Gobierno, cuando, en respuesta a la portavoz para Administraciones Públicas del grupo parlamentario socialista, Susana Sumelzo, sobre si el Gobierno pensaba devolver a los empleados públicos todos los derechos perdidos en esta legislatura, el ministro se limitó a apuntar que “tiene que haber una mejora de la retribución económica de los funcionarios” si bien supeditada a que lo permitan las condiciones presupuestarias” y a realizar en varias fases.

A estas hay que añadir las realizadas el 13 mayo –en el mismo marco de la Comisión de Control al Gobierno- y en relación al conflicto laboral existente en Correos, cuando anunció que estamos estudiando la aplicación de una modificación legal que facilitará la transformación del empleo temporal en fijo en las empresas públicas [entre ellas Correos]. Además, incorporaríamos la ampliación de la tasa de reposición”, añadiendo: el Gobierno entiende que la mejora de la situación económica y presupuestaria está permitiendo que se vaya consolidando el empleo temporal existente.

Esta reiterada costumbre del Ministro de lanzar promesas al viento sobre posibles ofertas negociadoras es inaceptable. Lanzar globos sonda -sin fijar cuantías, calendarios y acciones concretas- con mensajes de brotes verdes que contrastan con el socarral de la realidad que los sindicatos evidenciamos en mesas de diálogo y negociación (por ejemplo, Correos, donde el Convenio y el Acuerdo de Funcionarios continúa bloqueado después de dos años de discusión) refleja una forma de actuar muy poco seria.

Si a eso se le añade que las declaraciones se hacen después del batacazo electoral reciente y con el horizonte de unas elecciones generales a corto plazo, es lógico sospechar que los globos del Ministro están motivados por el oportunismo político y no por un sincera reflexión sobre la ineficaz rentabilidad política del autismo mantenido hasta la fecha en el escenario del dialogo social (en especial en Correos) y de cómo rectificar reconduciendo la negociación colectiva al cauce de “acercarse a los problemas reales” que reclaman tras las elecciones locales y autonómicas algunos miembros del Gobierno y del Partido Popular.

Exhortamos al locuaz ministro de Hacienda a dejar de fabricar globos sonda y brotes verdes y a remangarse en una tarea más útil y constructiva para él y su gobierno, que no es otra que la de facilitar que en la Mesa de Negociación de Correos se materialicen propuestas concretas donde se contemplen incrementos retributivos que permitan la recuperación del poder adquisitivo perdido en estos años -además la devolución íntegra de la paga extraordinaria de diciembre de 2012- mejoras en el empleo y la recuperación de los derechos y garantías laborales perdidos.

Todo lo que no sea eso es demagogia. Y ya resulta pesada. Hay un dicho popular que expresa hartazgo cuando alguien se pasa de “pesao y repetitivo”. Se dice que “la abuela fuma”. Y aquí parece que Montoro se traga el humo.