Noveno Congreso de la FSP-UGT, intervencion de Santiago Tamame Sº General FSP-UGT Madrid

Noveno Congreso de la FSP-UGT, intervencion de Santiago Tamame Sº General FSP-UGT Madrid

Noveno Congreso de la FSP-UGT, intervencion de Santiago Tamame Sº General FSP-UGT Madrid

El 21 de octubre ha tenido lugar la inauguración del 9º Congreso Federal Ordinario de la FSP-UGT,  en el que hasta el próximo miércoles se debatirá la gestión de los últimos cuatro años y se  establecerán las líneas de actuación y la acción sindical que la FSP-UGT realizará en los próximos 4 años.

El slogan elegido SOMOS DERECHOS engloba y resume lo que significa la Federación de Servicios Públicos de UGT para el conjunto de trabajadores y trabajadoras así como para la ciudadanía de nuestro país.

En este foro se trazarán las líneas fundamentales sobre las que la federación trabajará para defender los Servicios Públicos españoles y el futuro laboral de más de dos millones empleadas y empleados públicos. Una responsabilidad trascendente en un momento en el que tanto los servicios públicos como quienes los prestan están en serio peligro por la predominancia de la ideología neoliberal en los gobiernos de España y del resto de Europa. Las conclusiones que se saquen de este Congreso son, por tanto, de especial relevancia para UGT y para los empleados públicos de este país.

En dicho Congreso la delegación de Madrid, encabezada por su Secretario General Santiago Tamame, participa con 67 delegados y delegadas. En su intervención, el Secretario General hizo alusión a que hemos asistido al periodo más negro de la historia de los servicios públicos y de las condiciones de trabajo, tanto de los empleados y empleadas públicos, donde la cifra de destrucción de empleo público es superior a los 370.000, como del resto de los trabajadores y trabajadoras. También indicó que en este periodo hemos retrocedido más de 30 años en el marco democrático de los derechos de los trabajadores y trabajadoras y en sus condiciones de vida, mientras que se ha proporcionado a los empresarios y dirigentes políticos un poder casi absoluto en sus relaciones con sus trabajadores, lo que ha supuesto una constante confrontación laboral, una profunda crisis que como siempre se ha cebado con la clase trabajadora.