El 12 de agosto, se celebra el Día Internacional de la Juventud

Los jóvenes víctimas de la explotación laboral: 26,73 contratos por puesto de trabajo.

plan_garantia_juvenil_marzo_UGT_2015Casi un millón y medio de jóvenes menores de 35 años está en paro (4 de cada 10) y casi un 47% son de larga duración (llevan más de un año sin empleo). Además sus condiciones laborales han empeorado, cada vez son más temporales y precarios (han sido necesarios 26,73 contratos para crear un puesto de trabajo). UGT considera que el Plan de Garantía Juvenil no funciona y propone establecer una nueva Estrategia por el Emprendimiento y el Empleo Joven, evaluando y corrigiendo los fracasos de la anterior Estrategia. Asimismo, reclama recuperar el contrato del relevo y la jubilación parcial a los 61 años; establecer un Estatuto del Becario para eliminar los fraudes laborales que se producen en torno a esta figura; una nueva regulación del contrato de formación y aprendizaje; e impulsar una red de Oficinas de Empleo Juvenil, a nivel estatal. Se trata de contar con orientadores especializados y desarrollar acciones efectivas en el marco del Plan de Garantía Juvenil.

El día 12 de agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud, una conmemoración que lleva desarrollándose ya 18 años. Y de nuevo el balance en nuestro país en materia de empleo juvenil no es positivo, según datos del Informe elaborado por UGT: “La Juventud explotada”.

Aunque el desempleo juvenil ha descendió un 16,12% en el segundo trimestre del año, respecto al mismo periodo del año anterior (según datos de la EPA), todavía afecta a casi un millón y medio de jóvenes menores de 35 años en nuestro país (en concreto, 1.495.800), situándose el paro juvenil en una tasa cercana al 40 (39,53%). Es decir, las políticas específicas contra el desempleo juvenil no han mejorado las situación de la juventud respecto al resto de los desempleados (el porcentaje de parados menores de 30 años respecto al total de
desempleados se ha mantenido en el 27,32%).

Además siguen empeorando las condiciones de trabajo de la juventud a pesar de la  recuperación económica. El empleo que se oferta es de carácter estacional (ligado a determinadas campañas como la de Semana Santa o a la época estival), precario y muy desigual, respecto al resto de los trabajadores.